Mueve tu glucosa

En muchas ocasiones sólo tenemos en cuenta los beneficios de la actividad física y no damos importancia a unas mínimas normas de seguridad  que deberíamos tener al realizar actividad física y que podrían evitarnos muchos “sustos” innecesarios. Concretamente en este post abordare las normas mínimas que hay que tener en consideración para los diabéticos a la hora de realizar ejercicio físico (aunque en publicaciones posteriores abordaremos medidas básicas de seguridad en otras patologías también habituales).

La diabetes es una patología cuyas estadísticas cuanto menos impresionan. En el año 2013, en el mundo, había 382 millones de diabéticos de los que el 46 % aun no estaban diagnosticados. Lo preocupante es que la tendencia es al alza calculando casi el doble de casos en un periodo de 20 años. Las recomendaciones respecto a la actividad física para los diabéticos es muy clara, esta recomendada, está pautada, y el beneficio está demostrado pero, ¿hacemos o recomendamos hacer ejercicio con seguridad a nuestros pacientes diabéticos? ¿Como pacientes controlamos los estándares mínimos de seguridad antes de realizar el ejercicio?

La diabetes tiene un problema de cara a los profesionales de la actividad física o que utilizan la actividad física como parte de su trabajo o tratamiento.  La diabetes no duele, la diabetes no se ve a diferencia de una lesión por un traumatismo como un esguince, y en la mayoría de los casos ni se tiene en cuenta a la hora de prescribir un ejercicio porque posiblemente pensemos los siguiente: “Total, si tiene los niveles de glucosa altos no puede venir mal”. No tener en cuenta determinadas consideraciones puede llevarnos a realizar una mala  práctica que muy posiblemente puede hacernos pasar algún susto evitable tanto para nosotros como, por supuesto, para el paciente.

No vamos a pararnos a explicar que es la diabetes ni como se trata, es más no vamos ni a explicar cuáles son las recomendaciones de ejercicio para la diabetes (que ya se hará en otro post más adelante), porque antes de empezar a mover nuestra glucosa hay que evitar ciertas prácticas que pueden desencadenarnos situaciones no deseadas.

La hipoglucemia, que conlleva una disminución de los niveles de glucosa en sangre, es el problema más habitual en los pacientes diabéticos que hacen ejercicio y que se tratan con insulina u otros hipoglucemiantes. En muchas ocasiones un cambio de rutina física, incluso un trabajo físico como parte de una rehabilitación, puede alterar nuestros niveles de glucosa, y por eso tanto el paciente como el profesional de la actividad física y la salud deben tener en cuenta una serie de consideraciones que se citan a continuación.

Aunque sea obvio, habrá que controlar la glucosa antes y después del ejercicio físico, y con más razón cuando sea una nueva práctica o cuando se cambie una rutina que ya se haya convertido en un hábito (el cuerpo busca eficiencia y un cambio de hábito desestructurará el equilibrio adquirido). Son muchos los textos que recomiendan que no se realice actividad física si la glucemia es inferior a 100 mg/dl o superior a 250 mg/dl previo al ejercicio.

Igual de importante será conocer el tratamiento hipoglucemiante, en esa línea se recomienda que nunca se realice la actividad física en el pico de máxima acción de la insulina, siendo los picos de acción muy diferentes en función del tipo de insulina utilizada. Si el pico de acción coincide con la actividad física el riesgo de hipoglucemia como es de esperar aumentará considerablemente.

También habrá que tener en cuenta donde se administra la insulina ya que podría variar el pico de acción de la insulina. Por ejemplo, una inyección de insulina en las piernas al realizar una actividad como bicicleta estática para ganar movilidad en una patología tan común como una artrosis de rodilla en una persona mayor, predispondrá a una distribución más rápida de la insulina por un aporte de sangre mayor a esa zona corporal y dará lugar a una hipoglucemia que a priori no tendría explicación por pico de acción. Por eso, la administración abdominal antes del ejercicio es la recomendación más utilizada.

Por otro lado, la hora del día en la que se realiza la actividad también es muy importante, el efecto hipoglucémico del ejercicio puede alargarse hasta 10-12 horas según diferentes estudios, por lo tanto, una hipoglucemia secundaria al ejercicio realizado por la mañana será más fácil de controlar que si el ejercicio es realizado por la tarde-noche. En esta ocasión la disponibilidad de horarios del paciente diabético condicionará el momento del día en que se realice el ejercicio físico, siendo recomendable consultar con su médico especialista la manera de abordar esas hipoglucemias ya sea con modificaciones de la dieta o con modificaciones en la pauta de hipoglucemiantes.

Sobre todo, en los primeros entrenamientos ante la falta de conocimientos de la respuesta del organismo del paciente diabético, será fundamental realizar la actividad con supervisión por las consecuencias secundarias de la crisis hipoglucémica (debilidad, temblores, confusión, nerviosismo, ansiedad,….).

Cuando el ejercicio sea intenso y prolongado, la toma de 15 a 30 gramos de hidratos de carbono por cada 30 minutos serán otra forma de prevenir los cuadros hipoglucémicos.

Como se puede ver, las medidas de seguridad básicas para comenzar la práctica de ejercicio en los pacientes diabéticos son fáciles pero, ¿las conocíais todos, tanto pacientes como profesionales?

Hagamos del movimiento una práctica segura, y no dejemos que un despiste nos obligue a parar o desencadene miedo a seguir en movimiento.


Enlaces recomendados:


Bibliografía:


Imagen

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. PALOMA dice:

    Soy diabética tipo I desde hace casi 10 años, a lo largo de los cuales, he tratado de formarme e informarme sobre mi enfermedad, su cuidado y las pautas que ayuden a mantener bajo control los niveles de glucemia. La realidad es que no es fácil, no sólo depende de cada persona, que como en todo lo demás, es un mundo, sino en que aún siendo la misma persona según la situación varía, como queda muy claramente explicado en esta entrada. Creía conocer al dedillo todo lo referente a como manejar mis niveles de glucosa en cualquier situación tras años de formación y sobretodo de auto-observación, y leo este blog y me doy cuenta de lo mucho que me queda por aprender y de lo valiosa que es la información que en él se vierte.
    Gracias Javier, una vez más.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s