Entrenamiento “a medida”

Ha llegado el día. Empezamos a movernos. Y lo primero que nos preguntamos es “¿Y qué hago?”.

Pues bien, un entrenamiento al final es como un traje, es algo que para que de sus frutos, para que funcione, tiene que estar hecho a medida o al menos “buscando la talla” que mejor se adapte a uno mismo. Pero además en FISICOTERAPIA queremos que el ejercicio sea salud y como cualquier otro medicamento también hay que ajustar al máximo cada detalle, no todo el mundo toma la misma medicación, con la misma dosis y con la misma frecuencia, entonces, ¿por qué tanta gente entrena igual?

Recurriendo a mi experiencia profesional, en más de una ocasión me he encontrado con pacientes que estaban haciendo el mismo entrenamiento que su compañero de oficina, los mismos ejercicios que hizo un familiar hace años con los que mejoró su forma física y su aspecto de forma extraordinaria, o aquellos que están siguiendo las recomendaciones para entrenar que han visto o leído en alguna revista o blog (como éste). No es que todos estos programas no sean buenos, pero hay que tener cuidado y saber interpretarlos y utilizarlos correctamente.

Ya hemos hablado del objetivo, y el responderse a esa pregunta o dar ese dato al profesional que nos va a entrenar le ayudará mucho a la hora de comenzar a confeccionarnos esa prenda a medida que será nuestro entrenamiento. Pero aparte de tener un objetivo claro, también tenemos que ser autocríticos y saber si estamos preparados o en un momento de forma óptimo para llegar a ese fin, ser conscientes de nuestra edad y de nuestras limitaciones por alguna patología. No podemos empezar un entrenamiento para correr una maratón si no hemos corrido nunca 5 kilómetros seguidos. No podemos hacer un entrenamiento para ganar masa muscular si nunca hemos entrenado con pesas y por tanto no tenemos ninguna técnica ni preparación física de base. No podemos hacer el mismo trabajo cardiovascular para perder peso que nuestro familiar más directo si tenemos sobrepeso ya que posiblemente tengamos un sufrimiento articular innecesario por una mala selección de ejercicios, o si somos diabéticos y tenemos que tener unas consideraciones básicas antes de afrontar el ejercicio para evitar sustos innecesarios. No podemos dejarnos llevar por las modas y hacer sin pensar cualquier actividad física porque al final esa práctica de ejercicio sería “automedicarse”. Por lo tanto, el asesoramiento de un profesional puede ayudarnos a conseguir más beneficios que si realizamos ejercicio de forma autodidacta, o lo que es aún más importante que no suframos ningún perjuicio en nuestra salud por una práctica inadecuada de la actividad física.

Muchos os estaréis preguntando cuales son los parámetros o tips que dan esa forma tan perfecta a un entrenamiento. Pues bien, si hiciésemos una lista detallada podríamos enumerar los siguientes: distancia, tiempo de ejecución, tiempo de descanso, repeticiones, series, peso, peso relativo, apoyos, superficie de trabajo, dirección del movimiento, porcentaje de RM, velocidad de ejecución, ritmo o densidad de trabajo, potencia, altura o amplitud del gesto, frecuencia cardíaca máxima, frecuencia cardíaca media, consumo de oxígeno, percepción de esfuerzo, número de ejercicios, orden de los ejercicios… ¿Los conocéis todos? ¿Los usáis todos?

Muchos de esos datos y parámetros no se tienen en cuenta, se olvidan a la hora de entrenar o no se conocen, y en muchas ocasiones como consecuencia los resultados obtenidos no son los esperados. Muchas personas ahora mismo tendrán claro que este trabajo es muy difícil si no se tienen los conocimientos necesarios, y es completamente cierto, de ahí la importancia de recurrir a profesionales para lograr dos objetivos evitar la lesión y ahorrar tiempo (un entrenamiento mal programado puede no llegar al resultado obtenido o conseguirlo mucho más tarde de lo necesario).

Sin alargarme en exceso, e invitándoos a próximas publicaciones, sólo dejaros un dato más, una vez elaborado el primer entrenamiento sólo habremos definido la base de ese ejercicio “a medida” que es la individualización, pero por delante tendremos dos principios más que serán el principio de sobrecarga y el principio de progresión. Estos tres principios serán los pilares básicos de cualquier ejercicio con resultados.

Después de esto, ¿puede mejorar el entrenamiento que estáis haciendo ahora mismo o el que queréis empezar? Recordad que un objetivo no cumplido será una puerta abierta al abandono y el objetivo de FISICOTERAPIA es que todas esas puertas de escape se cierren.


Bibliografía recomendada:


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